Me envuelve una brisa serena y cálida en esta tarde cualquiera, en tu sobra me regocijo y canto al viento melodías olvidadas por los años, siento escuchar tu voz que a lo lejos me susurra palabras dulces y tiernas. Imagino tu abrazo imperioso y fuerte, tus manos rudas capaz de propiciar caricias suaves, y sonrió, porque me llena de felicidad saberte ahí, conmigo, bajo el mismo sol, mirando las estrellas y respirando el mismo aire.
Mi mundo estaría incompleto sin ti, por eso, quédate un poco más.. Has mi sueño realidad. Que nuestras penas complementen nuestras alegrías, y que en un mundo donde no todo es perfecto, nos brille el sol cada mañana, y cuando llueva, la tierra mojada pronuncie tu nombre.






















































